Un guiso de lentejones bien reconfortante, con chorizo, cebolla rehogada y el aroma del pimentón ahumado y el comino. No hace falta remojar las lentejas y aguanta perfecto para las viandas de la semana.
Un guiso hecho con lentejones (esas lentejas grandes que no necesitan remojo). La cebolla bien rehogada y el pimentón ahumado hacen casi todo el trabajo. Se puede dejar hecho de un día para el otro y queda aún mejor.
Preparación
Enjuagar los lentejones, cubrirlos con unos 4 o 5 cm de agua y hervir 20 a 25 minutos, o hasta que estén cocidos pero firmes (lo mejor es ir probándolos). Si hace falta, agregar agua de a poco, una o dos tazas. Reservar con su líquido.
Picar el ajo y cortar la cebolla en brunoise (cubitos chicos).
Cortar los chorizos en rodajitas.
Poner en una cacerola un poco de aceite con la cebolla y el ajo, y salar. Rehogar a fuego suave hasta que la cebolla esté blanda y translúcida.
Agregar el chorizo y cocinar hasta que se vea más chico y suelte su sabor.
Sumar las lentejas con su líquido de cocción. Si hace falta, agregar un poco más de agua hasta casi cubrirlas.
Condimentar con el pimentón, el comino y la hoja de laurel, y ajustar la sal.
Hervir a fuego suave, tapado, unos 10 a 15 minutos, o hasta que las lentejas estén bien cocidas.
Tips de Cecilia
Rehogar la cebolla con paciencia, a fuego suave, hasta que esté translúcida: ahí arranca todo el sabor.
Para llevar de vianda y que no quede tan aguado: sacá el guiso con espumadera y después agregale a gusto el líquido de las lentejas con un cucharón.
Se puede hacer con un día de anticipación y guardar en la heladera (dura unos 3 días) o en el freezer (hasta 7 meses).