La primera clase: todas las técnicas del huevo. Una omelette tierna de cherry y queso, revueltos cremosos, el huevo frito perfecto y los huevos duros que se pelan solos.
La clase que abre el curso. Cecilia decía que es la única clase en la que se come todo ahí mismo, así que hay que venir con hambre. Cuatro técnicas básicas del huevo, hechas para que salgan siempre bien.
Omelette de cherry y queso
Batir bien los huevos con un poquito de sal.
En una sartén de teflón poner un poquito de aceite o la manteca y esperar a que se caliente.
Echar la mezcla de huevos y revolver con una espátula en pequeños círculos en espiral, para que se cocine en capas.
Cuando empiece a cuajar, acomodar el queso y los tomatitos sobre la omelette. Cocinar solo hasta que se empiece a despegar de los bordes y tomen color dorado.
Doblar en dos con la espátula, con cuidado, y deslizar de la sartén al plato.
Dejar la omelette tapada con la misma sartén 2 o 3 minutos para que termine de derretirse el queso. Disfrutar enseguida.
Huevos revueltos
Romper los huevos de a uno en un bol, pasarlos a otro bol, salarlos y batirlos muy bien.
Calentar un poquito de manteca (10 o 15 g) en una sartén de teflón y echar la mezcla de huevos.
Revolver, especialmente los bordes, para que no se formen pedazos grandes, hasta el punto que le gusta al comensal.
Retirar con espátula o espumadera y servir. Se puede acompañar con palta en rodajitas.
Huevo frito
Romper con cuidado el huevo y echarlo en un platito.
Poner aceite en la sartén, aproximadamente 1 cm, y calentar sin que humee.
Echar con cuidado primero la clara y al final la yema, para que se forme una cama de clara y la yema no se pegue al fondo.
En cuanto empiecen a dorarse o tostarse apenas los bordes de la clara, retirar con la espátula ubicándola bien debajo de la yema para que no se rompa.
Huevos duros
Ubicar los huevos en una cacerolita donde quepan cómodos y cubrir con abundante agua: tienen que quedar bien sumergidos.
Cuando el agua rompa el hervor (burbujas grandes), recién ahí empezar a contar el tiempo.
Según el tamaño del huevo será el tiempo: casi siempre 9 minutos. Para una yema más cremosa, 4 o 5 minutos.
Retirar del fuego y poner bajo el chorro de agua fría para enfriarlos de golpe: el choque térmico ayuda a despegar la cáscara.
Golpear ligeramente sobre la mesada para aflojar la cáscara y pelarlos bajo el chorro de agua fría. Partir al medio a lo largo y salar.
Tips de Cecilia
Fuego moderado para omelette y revueltos: es el secreto para que queden tiernos y no se resequen.
Mejor una sartén de 22 o 24 cm para que la omelette no quede demasiado grande y sea fácil de doblar.
Las sartenes de teflón o antiadherentes son ideales para el huevo; el acero inoxidable pega todo.